“Me gusta porque la información queda conciliada con lo que tenemos timbrado ante SAT. Podemos revisar CFDIs, impuestos y movimientos antes de presentar declaraciones y detectar diferencias a tiempo.”
“La facturación nos ha ayudado mucho porque valida que los comprobantes cumplan con los requisitos fiscales. Hemos reducido errores en conceptos, impuestos y datos que después generan problemas en la contabilidad.”
“Antes teníamos que hacer varias revisiones por separado. Ahora podemos verificar CFDIs, estatus fiscal y operaciones desde un mismo sistema, lo que nos ha ayudado bastante a disminuir errores.”
“El control de cancelaciones es muy práctico porque podemos dar seguimiento a las solicitudes y al buzón correspondiente sin perder de vista los comprobantes que están en proceso de cancelación.”
“Me gusta que no se queda solamente en facturar; también permite revisar qué está pasando fiscalmente con esas operaciones. Al final, la información contable y la fiscal quedan mucho más alineadas.”
“Desde el punto de vista contable, lo que más valoramos es la trazabilidad. Podemos partir del CFDI, revisar cómo impacta en la contabilidad y finalmente verificar su efecto en los impuestos.”